MAXI

Desde que tuvo que dejar la escuela- a causa del desalojo de la casa tomada en la que vivía con sus padres y hermanos más chicos-,  Maxi reparte sus horas entre la esquina y el Cyber.  Su madre le da unas monedas al día, porque piensa que allí al menos no anda por la calle. Ella trabaja por horas en un par de casas y con eso, y un bolsón  de alimentos de un plan social; sobrevive junto a su marido y sus hijos. Su esposo busca trabajo, leyendo los clasificados que el repartidor le deja ver sin exigirle comprar el diario.Su edad, al lado de su nombre, fue lo que hizo que alguien insistiera en hablar con él, en el Chat.  Encontró en ese amigo desconocido la contención y la escucha que sus padres, ocupados en apenas sobrevivir, no podían darle.A los dos meses de estar en contacto, acordaron conocerse personalmente. Se encontraron en un local de comidas rápidas y Maxi se sintió muy bien en compañía de su amigo; aunque no fuera como él,  sino mucho mayor.El hombre le contó que tenía familia y un trabajo importante; Maxi,  le contó en detalles todo lo que pasó ese día en el que la policía y los hombres con trajes y carpetas entraron rompiendo las puertas y levantando por el aire a sus hermanitos que dormían, que hubo corridas en el pasillo del viejo PH y que las mujeres lloraban con sus bebés en brazos. Cuando se puso a llorar el hombre le tomó la mano y él se sintió muy bien por eso. A lo largo de muchos encuentros, mientras su madre pensaba que estaba en el Cyber, aquel hombre le dijo que no había cosas que estuvieran bien y otras mal como él creía; que había muchas maneras distintas de expresar el amor y que no debía sentirse mal por lo que estaban haciendo.Esa forma en que su amigo decía demostrarle  amor, a fuerza de ser la única conocida, se fue naturalizando. Su madre le reprochaba la procedencia primero de su mochila nueva, más tarde de un MP3 y después de un celular. Lo acusó de andar robando, lo que hizo que Maxi se acercara más aún a la única persona que podía entenderlo, sin criticar todo lo que hacía.Según le dijo el dueño del Cyber a la madre, Maxi se fue en un auto muy caro que lo pasó a buscar por la puerta.Tardaron mucho en tomarle la denuncia, “los pobres siempre andan diciendo que les pasan cosas…”Su último rastro, la única marca de su paso por la vida es un nombre en una pantalla hoy frecuentada por otros chicos como él, hijos de la exclusión: Maxi13@...  

PDF de Interes